5 Gastos Deducibles para Autónomos Fáciles de Justificar (2026)

Pagar impuestos es inevitable, pero pagar más de lo que te corresponde es un error de cálculo. Muchos autónomos, por miedo a una inspección o por desconocimiento, dejan de incluir ciertos gastos en sus declaraciones trimestrales. El resultado: una factura fiscal más abultada de lo necesario. Te ayudamos con gastos deducibles autónomos.

En MeAsesoran defendemos la «deducción estratégica». No se trata solo de restar gastos, sino de invertir en tu negocio (formación, tecnología, marketing) sabiendo que Hacienda financiará indirectamente una parte al reducir tu beneficio imponible.

A continuación, analizamos 5 gastos deducibles para autónomos que son fáciles de justificar y que, además, ayudan a crecer a tu empresa.

1. Formación y Cursos (Tu activo más valioso)

Hacienda entiende que para mantenerte competitivo necesitas reciclarte. Por eso, la formación es uno de los gastos más seguros de deducir.

¿Qué entra? Cursos, másters, seminarios o talleres que estén directamente relacionados con tu actividad.

  • Ejemplo: Un programador que paga una suscripción a una plataforma de cursos de código, o un comercial que se apunta a clases de inglés de negocios para exportar.

El requisito: Guarda la factura con tu NIF y asegúrate de que el temario tiene sentido con tu epígrafe del IAE. Un curso de cocina no será deducible si eres arquitecto.

2. Publicidad y Marketing Online

Si no te ven, no existes. Invertir en visibilidad es el motor de las ventas y, afortunadamente, es 100% deducible.

¿Qué entra?

  • Campañas en Google Ads o Meta Ads (Facebook/Instagram).
  • Impresión de tarjetas de visita o folletos.
  • Honorarios de agencias de marketing o consultores SEO.

¡Ojo con las facturas intracomunitarias! Plataformas como Google o Facebook suelen facturar desde Irlanda. Para deducir este gasto correctamente, debes estar dado de alta en el ROI (Registro de Operadores Intracomunitarios). Si no lo estás, consúltanos.

3. Digitalización y Software (SaaS)

En 2025, es difícil operar sin tecnología. Las herramientas digitales son gastos corrientes esenciales.

¿Qué entra? Cualquier software necesario para tu día a día:

  • Cuotas de almacenamiento en la nube (Google Drive, Dropbox).
  • Licencias de diseño (Adobe, Canva).
  • Herramientas de gestión (CRMs, programas de facturación).
  • Suscripciones a herramientas de IA (como ChatGPT Plus o Midjourney) si las usas para trabajar.

4. Tu Página Web: El escaparate digital

Tu web no es un gasto, es una inversión. Tanto la creación como el mantenimiento son partidas deducibles.

¿Qué entra?

  • Compra de dominios y hosting (servidor).
  • Factura del diseñador web o programador.
  • Mantenimiento técnico mensual.

El consejo: Asegúrate de que la factura detalla el servicio. Si Hacienda revisa, basta con enseñarles la URL de tu web activa para justificar que es una herramienta de venta.

5. Bienes de Inversión (Ordenadores y Maquinaria)

Aquí es donde muchos se lían. Si compras un activo que vas a usar durante más de un año (un portátil, una cámara, mobiliario de oficina), es un bien de inversión.

¿Cómo funciona? Si el bien cuesta menos de 300€ (según la normativa de pymes) a veces se permite deducir como gasto directo. Pero si es un equipo caro (ej. un iMac de 2.000€), no se deduce todo de golpe en un trimestre. Se debe amortizar.

  • Amortización: Deduces un pequeño porcentaje del coste cada trimestre durante varios años, según unas tablas oficiales.

Esto es genial porque te genera un «colchón» de gastos deducibles para los próximos años, reduciendo tu factura fiscal a largo plazo.

La Regla de Oro para Deducir sin Miedo

Para que Hacienda no te tumbe estos gastos, deben cumplir siempre tres requisitos (la «Santísima Trinidad Fiscal»):

  1. Vinculación: Que sean necesarios para tu negocio.
  2. Justificación: Tienes que tener FACTURA completa (con tus datos y los del proveedor). Un ticket o recibo de tarjeta no sirve.
  3. Registro: Deben estar contabilizados en tus libros oficiales.

Conclusión

No tires el dinero. Revisa tus movimientos bancarios y asegúrate de que estás aprovechando todos estos gastos deducibles para autónomos.

Si tienes dudas sobre si puedes meter un gasto concreto (como el coche o las comidas, que son más complejos), en MeAsesoran revisamos cada factura por ti para blindarte ante inspecciones.

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